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México Aikido Kenjoshinkan

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(55)1295 4275

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Col. Hdas de Coyoacán,

Del. Coyoacán, CP. 04970

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Fotografías con derecho de autor Héctor Arturo Cid Rosas con excepción de Imágenes de O´sensei y pagina de equipo de enseñanza. Diseño web Héctor Arturo Cid R.

December 13, 2017

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Reporte Uchideshi Jorge Palacios

 

Mi nombre es Jorge Palacios y en esta ocasión contaré las experiencias que viví siendo Uchideshi (estudiante interno) de Fernando Román Sensei en el Dojo Central de México Aikido Kenjoshinkan, en la Ciudad de México.


Todo comenzó en diciembre del año 2017 cuando, siendo practicante de nuevo ingreso en Aikido, hubo un convivio de fin de año. En esa ocasión aproveché para relacionarme y conocer más sobre el arte marcial del Aikido, preguntando todo lo que se me venía a la mente respecto al tema dado que ésa era la segunda vez que incursionaba en un camino marcial. En ese momento, algunos de mis compañeros contaban sus experiencias de práctica de Aikido en el Dojo, el tiempo que llevaban practicando y los avances que habían tenido a lo largo de su estancia. Todo se fue desarrollando en torno al mismo tema hasta que prácticamente al final del convivio, platicando con mi Sempai Julio (mismo quien fue Ushideshi de tiempo completo anteriormente) acerca de mis expectativas, y por la necesidad de obtener más información (que intuyo, él observó en mí), me comentó que había un programa en el cual podría conocer más a fondo y desarrollarme con mayor eficacia en el camino marcial del Aikido.


Fue ahí donde, días después, le propuse a Fernando Román Sensei ser su alumno interno, quien con mucho gusto y sin pensarlo me aceptó, no sin antes averiguar las razones por las cuales estaba interesado en el programa, mismas que fueron el sustento para que Sensei me permitiera hacerlo.

 

Les soy honesto, pensé que por mi edad (41 años) y mi carácter, el Sensei me diría que no podría participar debido a que el ser Ushi Deshi requiere tiempo, dedicación y sobre todo, una mente dispuesta a vaciarse para aprender cosas nuevas, cuestión que entre más joven seas, más sencillo se puede lograr.


Debido a mis actividades personales, le comenté a Sensei que no podría ser Ushideshi de tiempo completo, por lo cual me dio la opción de hacerlo de forma parcial, cuestión que me permitió atender mis actividades (familiares, personales y laborales) y las necesidades y obligaciones del Dojo con mi Sensei de manera adecuada. Quiero confesar que no fue fácil, pero como todas las cosas en la vida misma, mientras se quiera, se puede.


Comencé mis actividades como Ushideshi en el mes de enero de 2017. Primeras actividades: Despertar temprano y llegar antes que todos mis compañeros para las clases de la mañana (martes y jueves a las 6:30 am), con el objetivo de apoyar en la limpieza del tatami, del kamiza y del Dojo en general. Las labores son diversas, desde abrir el Dojo, revisar que todo esté limpio y en orden y, sobre todo, atender las necesidades del Sensei, como tener disponibles los elementos que le permiten dar la práctica, tales como pizarrón, plumones, armas, laptop, etc.


Como Ushideshi, debes participar en cada una de las prácticas que imparte el Sensei, así como replicar todo lo que él hace y hacer todo lo que demanda. Ésta es la verdadera forma en que se aprende el camino del Aikido, sintiendo, comprendiendo y experimentando la vida del Sensei. El Ushideshi no aprende por la enseñanza que el Sensei, de manera particular, pueda proporcionarle al haber una estrecha cercanía y mayor confianza. De hecho, así no funciona, sino que el Ushideshi aprende al emular lo que el Sensei enseña a los practicantes del Dojo y la convivencia diaria. No sólo aprende las técnicas del Aikido, sino que aprende a hacer Aikido: seguir el camino hacia la armonización de la energía, acción que el Sensei sabe hacer a la perfección, dentro y fuera del Dojo.


El primer mes fue muy agotador ya que seguir el ritmo de Sensei no es cosa fácil; sumar que, técnica y físicamente no estás preparado, hace de la experiencia un verdadero reto. Mis primeras prácticas implicaron aprender mae ukemi de manera acelerada para seguir las técnicas del Sensei. Cabe mencionar que todo lo anterior fue bastante llevadero, debido a que pude compartir y dividir actividades con mi compañero Edmundo, quien también comenzó su programa de Ushideshi unos días después de que yo comenzara.

 

Ya transcurridas unas semanas, Fernando Román Sensei nos comunicó que nos presentaría al coordinador del programa Ushideshi, que estaría de visita en el Dojo. No sabíamos que el Sensei nos tendría reservada una gran sorpresa: llega el día y se presenta Héctor Arturo Cid, nuestro Sempai y hermano del Sensei y nos pone a calentar. No sabíamos que ese calentamiento sería el inicio de la sesión más pesada de entrenamiento y acondicionamiento físico que deben llevar los Ushideshi. La sesión duró cerca de 40 minutos, los mismos que me parecieron eternos. Les confieso que la sesión removió cosas dentro de mí ya que, en lo personal, sentí impotencia, dolor y cansancio. La sesión me hizo entender que a todo sacrificio le corresponde su recompensa y que debo seguir adelante, no importa los obstáculos, con el fin de lograr mis objetivos.


Llega la mudanza. Nos comunica Sensei que debemos prepararnos para cambiarnos de Dojo; la razón del cambio: tener un Dojo más grande y con mayor altura para hacer de la organización México Aikido Kenjoshinkan la mejor organización de Aikido en México. Aparte de las prácticas cotidianas, colaboré en el desalojo y acondicionamiento del Dojo anterior y en la adaptación, preparación y puesta en operación del actual Dojo Central en conjunto con varios de mis compañeros y Sempais, quienes logramos una mudanza rápida y sin contratiempos. Desde llevar el mobiliario, hasta armar el tatami y hacer limpieza, fueron las actividades encomendadas como Ushideshi y que con mucho gusto realicé.

 

Ya para culminar, les puedo decir que después de 4 meses que duró mi programa, me siento totalmente satisfecho y agradecido por haber vivido esta experiencia. En efecto, y puedo constatarlo, el programa de Ushideshi no es un programa diseñado para avanzar en una técnica de arte marcial, sino un programa integral que te ayuda en tu vida, a tu desarrollo personal y, sobre todo, te ayuda a conocerte a ti mismo, armonizando tu energía.


Agradezco todo el apoyo recibido y enseñanzas de Fernando Román Sensei. Sin usted hubiera sido imposible. Gracias por enseñarme el camino.


Atentamente
Jorge Palacios

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