Unidos por el Aikido en México


Como muchas personas que se inician en aikido en su propio país, de joven soñé con la unión del aikido en México, sin embargo después de muchos años en aikido y varias experiencias, pude ver que esto no era tan sencillo, existían grandes obstáculos que pasar y demasiadas políticas que lo impedían. En parte triste por darme cuenta de esto, dejé de lado ese sueño y me dediqué a trabajar por otros objetivos también relacionados con el desarrollo del aikido en México, y así nació con el tiempo México Aikido. Sin embargo la verdad es que nunca dejé de pensar que algún día y de alguna manera haría algo al respecto.

A principios del año 2007 después de más de 23 años desde mi inicio en aikido, y al sentir que era el momento apropiado, pensé que tal vez podría hacer un evento en el que se uniera a diferentes grupos y organizaciones de aikido en México, aunque fuera por unos días, vi que no era posible unirnos por medio de una organización en común, pero tal vez podría convocar a reunirnos en forma periódica en un seminario en conjunto y compartir los diferentes estilos y propuestas de aikido que sabía existían en nuestro país. Valía la pena hacer el esfuerzo, entonces platiqué con todo el equipo de México Aikido y gustosos accedieron a trabajar en este proyecto, así que nos preparamos para hacer lo necesario.

Para el evento me daría a la tarea de contactar a los diferentes maestros, tanto los que conocía como los que sólo había escuchado nombrar.

Quiero aclarar que ya habíamos tenido algunas experiencias en el pasado algo similares, al unirnos con otras organizaciones de aikido en México para realizar seminarios, sin embargo yo quería que este evento tuviera una proyección más grande, mi idea era considerar por lo menos 10 profesores y cumplir a la vez con objetivos que no se habían considerado con anterioridad. Así entonces empecé enviando una carta a diferentes maestros de aikido en la que explicaba la idea general y las bases en que pensaba se podría dar el seminario. Como el evento era para impulsar el aikido de México, propuse que la enseñanza se diera sólo por maestros mexicanos o que vivieran en México, así como llevarlo a cabo en el mes en que se festeja la independencia en nuestro país, el mes de septiembre. También planteé que se cubriera una cuota de participación con un costo no muy alto, pero sí uno con el que se pudiera valorar la enseñanza de los maestros que impartirían el seminario.